Las complicaciones para conseguir nafta dejaron a pie a numerosos motociclistas, que no tuvieron otra alternativa que caminar largas cuadras a la par de sus vehículos hasta llegar a una estación de servicio de esta capital que tenga combustible disponible para la vender.

"Me quedé sin nafta y tuve que caminar 10 cuadras. Todos los días pasa lo mismo", se quejó un joven, quien remarcó que utiliza su vehículo para trabajar. A las caminatas, los motociclistas deben sumar la prolongada espera en las filas, que también padecen los automovilistas. "Me imagino que en algún momento va a regularizarse", se esperanzó un conductor, mientras aguardaba dentro de su auto.

Las estaciones de servicio de la provincia venden combustible con cupos de entre $ 50 y $ 100. Aunque las petroleras incrementaron la cantidad de naftas y gasoil destinado para las provincias del norte, la demanda sigue siendo superior el desabastecimiento se mantiene. LA GACETA ©